Potenciando la inteligencia y el bienestar emocional a través de la caligrafía

La caligrafía bien hecha es un tesoro al alcance de todos. En este vídeo y con la ayuda de un pequeño gran maestro, os  explicamos cómo potenciar el cerebro escribiendo con  suavidad  y armonía. En el Cuaderno de Caligrafía Racional que estamos haciendo tendréis ocasión de profundizar en este arte y ciencia de la escritura eficiente.

 

Como muestra nuestro alumno en  el vídeo, se puede  escribir  con sabiduría y belleza desde el principio de la escolaridad. Para ello hay varias claves:

1- La pinza del lápiz o bolígrafo debe hacerse sin apretar los dedos y colocándolos correctamente:

-El índice arriba y más adelantado, ejecutando los trazos de las letras que bajan.

-El pulgar a un lado y algo más retrasado, empujando los trazos que suben.

-El corazón abajo, sosteniendo la danza del índice y pulgar.

Desgraciadamente solemos escribir sin esta consciencia, apretando todos los dedos a la vez y reforzando el miedo, ansiedad o estrés que esté produciendo ese exceso de tensión. Las consecuencias  terminan afectando a la  capacidad de concentración, la memoria o el equilibrio emocional.

2- La muñeca también debe participar en la escritura, acompañando los trazos con su flexión y extensión. Para ello es imprescindible que se mantenga relajada, como cualquier otra  articulación. Sin embargo la muñeca está conectada con nuestras emociones y por eso ante el miedo, la ansiedad o el estrés, tiende a tensarse, bloqueando su movimiento y dificultando la evolución emocional del que escribe (muñeca rígida = mente rígida).

3-El brazo debe pivotar con facilidad, permitiendo liberar la energía y avanzar por el renglón con facilidad. Para ello es muy importante respetar la biomecánica postural, colocando  correctamente los codos dentro de la mesa, sentir los brazos sin tensión, colocar  los hombros alineados, la espalda derecha y las piernas apoyadas.

4-Escribir diferenciando los 12 únicos  trazos que combinamos en las letras (sea cual sea el idioma en el que lo hacemos) y aprender la presión, velocidad, tamaño…que lleva cada uno de ellos.   Así los trazos que suben, si se hacen bien,   desarrollan  atención,   motivación y  tenacidad; los que regresan activan flexibilidad,  autoestima y creatividad; los trazos que bajan potencian seguridad,  orden y  memoria y por último,  los trazos que avanzan fortalecen  empatía, liberación emocional  y  comunicación.

Por eso es fundamental escribir enlazando, pues la letra  imprenta y la separada emplean menos trazos y por tanto bloquean algunas  funciones. Los especialistas  también utilizamos la escritura para prevenir, evaluar o corregir problemas de aprendizaje, atención o conducta. Todo esto es lo que nuestro cuaderno de caligrafía racional enseña. ¿Nos ayudáis a preservar la escritura a mano? ¡Os esperamos!

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